Historia de la Economía Ecológica

¿Qué es la economía ecológica?

El actual modelo de producción y consumo de bienes está presionando la capacidad del planeta para sustentar los recursos que nos permiten vivir. El Global Footprint Network indica que actualmente estamos utilizando lo correspondiente a 1,5 planetas. Por esta y muchas más señales del desgaste natural, es notable que el sacrificio no sería hacer una transición en la economía, sino no hacerla.

Muchas escuelas de pensamiento y ramas de la economía han surgido para estudiar los daños y ofrecer soluciones, como  la economía de recursos naturales o la economía ambiental, pero la sociedad continúa empeorando su crisis ambiental. Esto sucede principalmente porque estas ideologías buscan eliminar el mal causado por este modelo de mercado utilizando como antídoto los instrumentos de las mismas relaciones económicas de mercado.

Como respuesta, surgió la economía ecológica (EE), una corriente de pensamiento más crítica. Esta disciplina se define como la “gestión de la sustentabilidad” y busca analizar la economía en el contexto de un “mundo lleno”, que toma en cuenta los conflictos entre la naturaleza y el ser humano. Mientras la economía verde o ambiental ve las fuerzas productivas y del mercado como la “razón universal”, la EE las estudia como un metabolismo social.

El metabolismo social es el abastecimiento y uso de energía por parte de los humanos que interactúa y se incluye en el flujo de energía de todos los ecosistemas. Actualmente, la economía convencional se basa en el mercado que está dentro del sistema económico, el cual es realmente parte del subsistema social (como se aprecia en la siguiente imagen). Este subsistema social abarca la historia, la cultura y las instituciones socioeconómicas y está incluido en la biosfera. Este último, se considera el sistema mayor y contiene a todos los organismos en el planeta Tierra y su entorno físico. La ecología estudia las propiedades y dinámicas de la biósfera.

Nuestra economía está relacionada con la biosfera a través del flujo de energía. Consecuentemente, la EE está basada en los dos principios de la termodinámica: la  energía no se puede crear ni destruir, solo transformar y su transformación conlleva al incremento de energía no reusable o entropía. Estos conceptos son fundamentales ya que nuestra economía existe gracias al uso de la energía de la biosfera, causando su degradación.

La Economía Ecológica es un hogar con muchas puertas abiertas a una gran cantidad de disciplinas y que une a aquellos interesados en mejorar el bienestar de la sociedad y la salud del planeta a largo plazo. Es un área relativamente nueva pero que crece rápidamente al nutrirse de la diversidad y el entusiasmo de sus integrantes.

Ideas centrales de la economía ecológica

  • Dada la complejidad de esta perspectiva, la EE no incluye solo el ámbito económico, sino busca la transdisciplinariedad de todas las ciencias naturales y sociales.
  • A diferencia de la economía ambiental, no es posible siempre sustituir el capital natural (kn) con capital creado por la sociedad (kcs). Al contrario, el kn y kcs son complementarios.
  • La apertura histórica toma en cuenta una deuda ecológica acumulativa y ve las condiciones de desarrollo de cualquier problema socioeconómico-ambiental.
  • Plantea la necesidad de equidad intergeneracional, i.e. considera con la misma importancia las presentes y futuras generaciones.
  • Se enfoca en la distribución de los costos ambientales de forma geográfica y social en términos de justicia ambiental.
  • Va más allá de la sustentabilidad débil o utilitarista que es independiente del impacto ambiental. Más bien, se dirige a una sostenibilidad fuerte o radical, la cual respeta las leyes naturales y jerarquías ecológicas usando indicadores biofísicos.
  • Defiende el principio de precaución al evitar los daños ambientales antes de conocer todas las respuestas, hasta cuando no hay pruebas científicas.
  • Apoya la responsabilidad, el respeto y la obligación de comprender, investigar e informar.
  • Sostiene la democratización entre los entes científicos, económicos y políticos para la toma de acción.

La estrategia metodológica es no depender de indicadores de crecimiento y utilizar unos que tomen en cuenta las externalidades ambientales y sociales. El instrumento económico más popular actualmente, el Producto Interno Bruto (PIB), incluye el flujo de dinero de las actividades económicas, pero ignora el impacto ambiental o social. Por ejemplo, si hay un derrame de petróleo en el mar, los costos de su limpieza incrementan esta medida creando la ilusión de bienestar económico. Como alternativa, se pueden usar medidas como el PIB ajustado al ambiente o el Índice de progreso real (IPR) que cuantifican los daños y beneficios a la sociedad y a la biosfera. A nivel micro, existen una variedad de herramientas como la teoría multidimensional de la valoración, por ejemplo la medición de la huella ecológica.

Historia

Varios pensadores económicos del siglo XVIII y principios del siglo XIX como François Quesnay, Anne Robert Jacques y  Claude-Henry Rouvroy propusieron que las cuestiones políticas y económicas debiesen de manejarse  usando de referencia a la naturaleza y a las ciencias naturales. Esta tendencia se volvió cada vez más común como producto de las preocupaciones acerca del crecimiento demográfico y el rendimiento de los recursos naturales planteados por Thomas Malthus y David Ricardo. John Stuart Mill argumentó que la tecnología iba a incrementar este rendimiento, mientras Karl Marx criticó a la economía clásica por no considerar la miseria social ni natural. De forma paralela con el desarrollo teórico de la economía, varios pioneros de las ciencias experimentales influenciaron en ver a la humanidad como solo una parte de su entorno espacial y temporal como Sadi Carnot y Rudolph Clausius con las leyes de la termodinámica y Charles Darwin con su teoría de la evolución.

Luego de estos avances, se desencadenaron los siguientes eventos históricos que desarrollaron a la economía ecológica:

  • 1883. Sergei A. Podolinsky critica el modelo socialista reclamando que los límites al crecimiento económico se encuentran en las leyes de la física y de la ecología, no de las relaciones productivas. Además, él logra una descripción del sistema económico como un flujo energético en términos de calorías.
  • 1884. El biólogo y botánico Patrick Geddes propone una matriz económico-ecológica integrada (MIO) donde la economía es un subsistema del sistema biológico y físico-químico.
  • 1917. Wilhem Ostwald relaciona la historia de la civilización como un proceso de creciente control de energía para los procesos humanos.
  • 1920-1939. Alfred Lotka propone que la selección natural se da por la lucha del uso más eficiente de la energía y luego crea un modelo bioeconómico considerando a la población biológica y a sus ecosistemas como variables.
  • 1922. Frederick Soddy, químico inglés, ilustra el carácter metafísico de la economía e indica que el capital natural (kn) y el capital creado por la sociedad (kcs) no pueden ser intercambiados.
  • 1931. El economista y matemático Harold Hotelling investiga como un recurso no renovable puede ser sustentable si el precio incrementa al mismo ritmo que la depreciación del recurso.
  • 1930s. Se desarrolla el Movimiento Tecnócrata en Norteamérica y Europa e impulsa instituir el control político y económico de ingenieros y científicos  que puedan medir la economía en unidades energéticas.
  • 1949. El geólogo M. King Hubbert predice el tope y descenso en la producción del petróleo al analizar la geografía e historia de los recursos no-renovables. El concluye que las medidas económicas convencionales no obedecen las reglas de la física, lo que prohíbe la efectividad de sus estudios y predicciones.
  • 1960. Surgen la economía ambiental y de recursos naturales con base en la economía de bienestar de Arthur Pigou y el problema de costo social de Ronald Coase, quienes incorporaron las externalidades sociales al modelo clásico.
  • 1966. A través de su artículo “La economía futura de la Tierra como un navío espacial”, el economista Kenneth Boulding critica la noción de vivir en un planeta con recursos infinitos.
  • 1970s. H.T. Odum, un ecologista renombrado, indica que la energía es la principal fuente de valor económico, pero que el dinero transita en el circuito del mercado no relacionado con el flujo energético. Esta discrepancia causa que el dinero se utilice mal.
  • 1971. Nicholas Georgescu-Roegen establece que la economía está condicionada por las leyes de la termodinámica e inicia el pensamiento de un proceso económico bajo en entropía y uso de recursos naturales.
  • 1977. El economista ecológico Herman Daly construye un marco teórico para la economía ecológica. Él plantea el objetivo económico de un estado estacionario en términos de riqueza, población, recursos naturales y residuos desde la producción hasta el consumo. Este objetivo, propone Daly, se logra con el desarrollo sostenible sin crecimiento económico al tener una población humana y una reserva de capital constantes.
  • 1978. Robert Ayres investigó como la decadencia en la calidad de los recursos lleva al incremento en la expulsión de negantropía. Este es la entropía depuesta de un sistema a sus contornos para mantener su propia entropía baja. Entonces el surplus energético decae.
  • 1986. Kenneth Boulding subraya que la tierra, la labor y el capital están compuestos por materia, energía, saldos y flujos.
  • 1987. El investigador económico Joan Martínez Alier organiza una reunión entre economistas, biólogos y físicos en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ahí, Herman Daly, AnnMari Jansson y Robert Constanza convencen a los participantes en crear una revista transdisciplinaria de EE.
  • 1988. La editorial Elvesier toma la iniciativa de publicar dicha revista y recomienda una Sociedad para apoyarla.
  • 1989. Se publica el primer número  de Ecological Economics retomando e iniciando en forma conjunta un debate entre las diferentes tendencias y los antiguos y nuevos estudios sobre el tema.
  • 1989. Nace la Sociedad Internacional de Economía Ecológica (ISEE). En la actualidad, está dividida por las regiones de Mesoamérica (SMEE), Argentina-Uruguaya (ASAUEE), África (ASEE), Australia y Nueva Zelanda (ANZSEE), Brasil (Eco- Eco), Europa (ESEE), Canadá (CANSEE), los Estados Unidos (USSEE), India (ISEE) y Rusia (RSEE).
  • 1990. Mathis Wackernagel y William Rees concibieron la “huella ecológica” para monitorear el uso ecológico de los recursos naturales y el desarrollo sostenible.
  • 1990. La primera reunión de la ISEE se lleva a cabo en Washington D.C., EUA.
  • 1992. La segunda reunión de la ISEE se da en Estocolmo, Suecia.
  • 1994. La tercera reunión de la ISEE y primera en Latinoamérica se imparte en San José, Costa Rica.
  • 1997. Robert Constanza, uno de los fundadores de la ISEE, escribe su ensayo “El valor de los servicios ecosistémicos mundiales y del capital natural” donde calcula que la biosfera provee un promedio de $33 billones anuales al bienestar humano.
  • 2000. Varios investigadores de Argentina y Uruguay fundan la Sociedad Argentina-Uruguaya de Economía Ecológica (ASAUEE).
  • 2008. Se establece la Sociedad Mesoamericana de Economía Ecológica (SMEE) en la Ciudad de Guatemala.
  • 2010. Se realiza el Primer Congreso Internacional de la SMEE en México.

Diferentes enfoques dentro de la economía ecológica

La EE no parte de una teoría general, sino de la resolución de problemas específicos que generan conflictos ambientales; es decir, es una ciencia postnormal que utiliza también herramienta de la ecología política.

Perspectiva Biofísica:

Ya que el capital y la labor dependen de riquezas naturales con baja entropía, el circuito económico se debe medir de manera complementaria por el flujo energético de las leyes de la termodinámica. Cleveland Cutler (1987), uno de los mayores exponentes de este punto de vista, insiste que la entrada y salida de los recursos naturales no puede ser sustituida por el desarrollo tecnológico ya que, como ejemplo, históricamente la producción baja cuando el uso de combustibles (por hora) cae.

El desarrollo de esta perspectiva inicia en Quesnay y los fisiócratas, quienes creían que las leyes naturales iban a guiar, más allá del libre albedrío humano, a un comportamiento económico que maximizara el bienestar de la sociedad. Luego, Ostwald (1911), Soddy (1922) y Cottrell (1955) expusieron la dependencia energética de la economía.

Con el propósito de advertir al mundo sobre la limitación energética para el uso humano, el modelo de input-output de energía ha capturado la atención de muchos economistas como  Georgescu-Roegen (G.R., 1971), Bruce Hannon (1977) y Constanza (1997). G.R. criticó que el modelo de “escala” por los economistas convencionales no es compatible con la “calidad” de los factores de producción.

Controversialmente, G.R. notó que las ciencias económicas dependen del contexto histórico e institucional, no de teorías fundamentales como sucede con las ciencias físicas y químicas. Además, al oponerse a la economía neoclásica y marxista, él insiste que los humanos y los recursos no son solo “valor de cambio” ya que son parte de procesos biológicos y culturales complejos. Es más, estos procesos son los que proveen la cooperación para unir los factores productivos. En fin, él y los otros exponentes de esta perspectiva utilizan modelos biofísicos para darle un marco más completo a los estudios económicos.

Por su parte, él concluyó que el crecimiento económico ilimitado era insostenible ya que este depende de la transformación irreversible de energía y materias (con baja entropía) en residuos (con alta entropía).

Perspectiva monetarista (allocative)

En los años 70 se criticó mucho el PIB y el PNB por no reportar los altibajos en el desempleo y los precios que fueron causados por la crisis del petróleo. En consecuencia, muchos economistas se tornaron a mirar el manejo de las materias primas donde surge la perspectiva monetarista de la EE. Esta vista está basada en la manipulación de los precios de estos recursos.

Por ejemplo, Paul Christensen (1989) describe el método de valorizar los recursos materiales en términos del costo de que se sigan regenerando para uso futuro. Los combustibles agotables pueden sumar a los costos de los combustibles renovables y los materiales pueden valer el costo de ser reciclados. En síntesis, se busca apuntalar el modelo clásico para que incluya de forma sostenible los costos de los servicios dados por la biosfera.

Perspectiva del Ambientalismo social o de los pobres

Joan Martínez Alier es uno de los principales propulsores de este enfoque. Para el economista catalán, es imprescindible considerar el entorno alrededor de la economía, no solo el núcleo. En otras palabras, la asignación de precios y la distribución de recursos se deben hacer tomando en cuenta el entorno físico-natural (energético) y no solo en términos de comercio y crematística. Este método es influenciado por los estudios de los flujos entrópicos por parte de Georgescu-Roegen y otros economistas y científicos naturales.

Sin embargo, la raza humana tiene mucha más influencia en la transformación de la energía y materia que el resto de organismos. Por lo tanto, Alier insta que se debe considerar la variación cultural y social que determina las decisiones sobre el uso de los diferentes recursos más allá del resto de la ecología. Este punto de vista conlleva a enfatizar los costos ambientales y los sociales.

El ambientalismo de los pobres ha sido parte de la lucha por parte del sur económico en contra de los conflictos ecológico-distributivos generados por el crecimiento económico. Alier describe que este movimiento “intenta conservar el acceso de las comunidades a los recursos naturales y a los servicios ambientales de la naturaleza.” (1998) El metabolismo social del Norte ha impulsado la desigualdad económica, la disminución de los recursos naturales y la contaminación. Como respuesta, los pobres han defendido el ambiente como un espacio vital.

En esta perspectiva, existen tres  tendencias: la conservadora, la crítica y la radical. La EE conservadora apoya la sustentabilidad fuerte y el pluralismo metodológico influenciado por la economía del mercado. No reconoce como problemas centrales la lucha entre clases y la acumulación del capital. La EE crítica es la más popular de las tres. Esta enfatiza la justicia ambiental basada en la huella ecológica histórica en el desarrollo económico de cada región. Además, incorpora que el lenguaje monetario no debe predominar en la valoración de la naturaleza. Los conflictos ecológico-distributivos, insiste, son causados por las influencias de los países del norte económico. En cambio, La EE radical considera que el poder y la racionalidad capitalista llevan a la insustentabilidad ambiental y a los conflictos distributivos. Por lo cual,  propone cambiar la relación entre el capital y la naturaleza y aboga por la apropiación social de la naturaleza y su manejo comunitario por la sostenibilidad fuerte.

Preparado por: Josue Crowther

Estudiante de Economía, Brown University, USA